La llama y su abrigo nuevo

Había una vez una llama llamada Lelya, y su abrigo se había vuelto un poco áspero y viejo. Lelya se miró en el espejito y dijo: «¡Quiero un abrigo nuevo y suave!». Ella se puso en marcha por el sendero para buscar el mejor abrigo para ella.

Había una vez una llama llamada Lelya, y su abrigo se había vuelto un poco áspero y viejo. Lelya se miró en el espejito y dijo: «¡Quiero un abrigo nuevo y suave!». Ella se puso en marcha por el sendero para buscar el mejor abrigo para ella.


