El equipo estaba disfrutando de un descanso en una azotea, comiendo fideos azules brillantes. De repente, la tableta de Jax parpadeó en rojo con una sirena de advertencia. "¡Problemas en la Estación del Cielo!", anunció Jax, bajándose la máscara para dar un sorbo a su refresco.
Corrieron al andén justo cuando llegaba el Tren del Cielo. Pero algo andaba mal; el tren no era brillante y plateado como de costumbre. Estaba apagado, gris y se veía muy triste flotando sobre las vías.
¡Dentro del tren, los asientos también se estaban volviendo grises! "¡Miren allá!", gritó Kai, señalando al techo. Una criatura pequeña y cuadriculada hecha de píxeles estaba masticando las luces de colores.
"¡Es un Pixel-Pinch!", explicó Jax, escribiendo rápido en su pantalla. "Come colores cuando le duele la barriga". Luna intentó ofrecerle una calcomanía brillante, pero la criatura solo eructó una nube gris.
El tren empezó a tambalearse porque el Pixel-Pinch comenzó a comerse los botones rojos y verdes del panel de control. "¡Tenemos que salvar los colores o el tren no volará!", gritó Kai, tratando de mantener el equilibrio.
Jax tuvo una idea brillante y rápidamente dibujó un arcoíris digital gigante y delicioso en su tableta. "¡Oye, amiguito, mejor cómete esto!", dijo, sosteniendo la pantalla brillante.
El Pixel-Pinch se metió de un salto dentro de la tableta para comerse el dulce digital, dejando en paz al tren real. Los colores regresaron al Tren del Cielo al instante, y el equipo chocó los cinco con su nueva mascota digital.